martes, 21 de diciembre de 2010

¡Felices fiestas!

(Luego de las fiestas continuaré entregándoles más Preguntas de respuestas imposibles para los del MEC)


Muy queridos amigos:

Disculpen si hoy me pongo muy espiritual: es que nos vamos acercando a la Navidad del Señor. Y con su Nacimiento deben nacer "cosas nuevas" en nuestros corazones.
Pero, para ello, es necesario que dejemos atrás, definitivamente, las "cosas viejas": ¿qué sentido tiene permitir que sigan ocupando, inútil y perjudicialmente, un lugar en nuestro corazón, impidiendo que se introduzcan en él los más bellos pensamientos y sentimientos del Amor hecho Hombre, que nos trae esta riquísima época del año?
Se va el año viejo: dejémoslo ir, con todo lo negativo que en él nos tocó sufrir.
Y encendamos las lámparas, cálidas y radiantes, de la Esperanza, tomando al Año Nuevo como símbolo de las cosas nuevas que, tal vez, ya han comenzado a brillar en nosotros, y que de nosotros depende que se vayan agigantando a lo largo del año que está por empezar.
Es necesario, no solo "olvidar", sino perdonar todas las ofensas, las traiciones, y las humillaciones que hayamos podido sufrir, y todo el daño que creamos que nos han hecho las personas, incluso las más queridas, o de nuestra propia familia.
Y, más bien, exigirnos a nosotros todo aquello que estamos esperando de los demás, incluso de nuestros seres más queridos, pero sin exigirles a ellos nada a cambio: no podemos "controlar" sus vidas, pero sí podemos controlar las nuestras.

Y acerca de las cosas nuevas que deben germinar en nuestras almas, encontramos en la Biblia sabias frases que se refieren a eso. Las citaré solamente, para que cada uno pueda meditarlas en dirección a lo más personal que está viviendo ahora.


"Cantad al Señor un canto nuevo" (Sal.33, 3).
"Nadie echa vino nuevo en cueros viejos...; el vino nuevo se echa en cueros nuevos." (Mc.2, 22).
"Despojaos del hombre viejo...; y vestíos del hombre nuevo". (Ef.4, 22).
"Purificaos de la vieja levadura, para ser masa nueva..." (1 Cor. 5, 7).


Es evidente, pues, y muy lógico, además, que debemos desprendernos de todo lo viejo, es decir, de lo inútil que nos queda del pasado: rencores, odios, deseos de venganza para "hacer justicia", negativa a olvidar las ofensas, haciendo recaer eternos reproches sobre el que creemos que es culpable, etc.
Toda esa "basura tóxica" impide que nuestro corazón reciba la vitalidad purificante de las cosas nuevas que brotan del Amor que está viniendo, cuya fuerza es invencible.
"Una gota de miel atrae más moscas que un barril de vinagre". Un gesto de perdón logra mejorar las relaciones, más que una "tonelada de palabras en contra del que nos ofendió".


Para Navidad y Año Nuevo limpiamos la casa, los armarios, tiramos lo inservible, sacamos cosas nuevas para ambientar nuestro hogar. Eso mismo debemos hacer también "por dentro", para hacerle un lugar a Aquel que viene trayéndonos la salvación y el perdón.


Cada uno puede exigirse a sí mismo, todo aquello de lo que se sienta capaz: pero no es sensato exigir eso mismo de los demás, porque desconocemos el alcance de sus fuerzas, y sus limitaciones.
No es de sabios esperar que nos amen como nosotros queremos que nos amen: cada persona tiene su manera de expresar el amor, y es propio de seres evolucionados el valorar el regalo de ese amor, aunque no traiga "el envoltorio" o las "demostraciones" que nos gustaría que trajera.


Y finalizo con el siguiente pensamiento.
Muchos esperan el Año Nuevo diciendo: "¡Que se termine de una vez este año viejo que nos trajo tantos problemas, y que venga el Año Nuevo, a ver qué cosas lindas nos trae!".
Esas expresiones no tienen sentido.
El año viejo no nos trajo ningún problema; y el Nuevo no podrá traer tampoco ninguna cosa agradable. No es el año el que "trae" cosas nuevas a la persona; es la persona la que trae cosas nuevas al año.


Y cierro esta meditación con una frase capaz de arrancar lágrimas, por lo profunda y verídica, especialmente en los momentos de gravísimas dificultades, que viene al final del mail que les estoy enviando como Nuestra Tarjeta de Saludos Navideños:

"No le digas a tu Dios que tienes un gran problema: dile a tu problema que tienes un gran Dios".


De todo corazón:

¡FELICES FIESTAS DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO!

martes, 14 de diciembre de 2010

(parte 4) Preguntas de respuesta imposible..., para los creadores del “Marco Rector de la Educación sexual” del MEC.

Hoy presentaré 2 preguntas.


3. ¿Por qué se preocupan solamente de dos de las tantas “minorías” (los homosexuales y las mujeres), pidiendo que se respete la “diversidad”, la “multiculturalidad”, la situación “igualitaria”, la “no discriminación” etc. y no se habla de la “no discriminación entre ricos y pobres”, del derecho “igualitario” a
gozar de la vida, pudiendo acceder a puestos de trabajo y al sistema de seguros de salud, etc.?

¿Por qué no se usa la @ entre ricos y pobres, sin discriminarlos, y escribir: “ric@pobre”?

¿Y por qué dicen el disparate de “no discriminar a las minorías”, siendo que no hay que discriminar tampoco a la mayoría, es decir, no hay que discriminar a nadie?


Los pobres tienen tanto derecho a gozar del dinero, como los gay lo tienen a gozar del sexo. Sin embargo, sin sexo, uno puede vivir; sin dinero ni salud, en ningún caso: entonces, ¿no es injusto de atender los genitales de la población, en lugar de atender sus estómagos? Existiendo en el planeta tantas discriminaciones entre: negros y blancos; clases sociales; militantes de ideologías fanatizantes; países del primer mundo y los del tercer mundo; clase gobernante y clase gobernada; adversarios políticos entre sí; países que se odian; superpotencias que agendan guerras genocidas contra países “peligrosos”, con el único fin de poder vender armas y rapiñar; y otras tantas discriminaciones mortíferas, ¿qué sentido tiene el ocuparse de la menos perjudicial que es la discriminación entre los dos sexos, y la “diversidad de géneros” que inventaron?

Es que ocuparse de la discriminación sexual no cuesta dinero a ningún gobierno, y reditúa ganancias en dólares como “recompensa” para gobernantes y sus operadores, cuando instalan dicho tema y lo promueven, desatando una “disimulada” guerra ideológica.


4. ¿Es cierto que no hay dos sexos, sino muchos géneros? ¿Quién fue el científico que lo demostró? ¿Cuántos géneros hay? ¿El incesto, la zoofilia y la pedofilia son también géneros u opciones sexuales a las que se tiene derecho de optar? ¿Quién determina cuándo se puede optar, y cuándo no, por una determinada relación sexual, por ejemplo con un muerto?


En la próxima entrada seguiré con más preguntas de respuesta imposible... para los del MEC

lunes, 6 de diciembre de 2010

(parte 3) Preguntas de respuesta imposible..., para los creadores del “Marco Rector de la Educación sexual” del MEC.

2. -¿Por qué siguen diciendo “los niños y las niñas”, “todos y todas”, a pesar de que la Real Academia de la Lengua condena esa forma incorrecta de hablar?


-Siendo Ministerio de “Educación”, ¿no debieran dar el ejemplo de corrección idiomática (hablando y escribiendo como se debe), y convivencia democrática, respetando a las Instituciones, en este caso, acatando las disposiciones de la Real Academia Española, Rectora mundial del Castellano?
(Tengo un libro al respecto, y lo citaré enseguida):
-¿Alguien del MEC podrá refutarlo como para seguir hablando con esa jerga?

Muchos creen que aquellas erradas expresiones son correctas, y que usarlas denota “estar al día” con el idioma. Incluso dicen “paraguayos y paraguayas”, “miembros y miembras”, “jóvenes y jóvenas”, pensando que es anticuado usar solo el masculino inclusivo, como enseña la Real Academia, Institución rectora de la lengua castellana, a la cual el MEC no respeta.
El origen de esa moda lo encontramos en la famosa y ya caduca “Ideología de género” brotada del marxismo, y recientemente eliminada por aplastante mayoría en la ONU el 28 de octubre de 2010, cuando se rechazó el Informe de Vernon Muñoz. (Ver Internet: “Informe Vernon Muñoz rechazo ONU”). Los creadores de tan ridícula moda del lenguaje, dicen que así se “visibiliza” a la mujer (otra palabra inventada: dado que toda mujer es visible, y no es, entonces, posible “visibilizarla”). Pero dicen que, destacándola en los escritos, se la “iguala” al varón, y por eso usan también la @. (Pero la arroba no es una letra, sino un símbolo, y no se deben mezclar, en las palabras, letras con símbolos).

Ellos escriben: “l@s niñ@s”, para igualar “niños y niñas”: pero escribiendo así, no se logra tal igualdad, dificulta la lectura, y es tan condenable como si nos tomáramos el atrevimiento, despreciable, y punible al alumno que escribiera, con escritura ramplona y chabacana: “Irás x100pre con esa +cara –preciada”. Pueril, tonto y ridículo: indigno del MEC.

Los del MEC deben responder por qué siguen con esos inventos ofensivos a la gramática, expresándose incorrectamente en sus discursitos y circulares, siendo que, a la hora de tener que leer a los grandes escritores, los alumnos jamás encontrarán en sus novelas o poemas tales disparates. Entonces, confundidos, no sabrán cómo expresarse: si como los verdaderos escritores, o como sus improvisados “instructores” y como esas detestables circulares de colegio, y de comunicados ministeriales, llenos de errores idiomáticos.

“Los sexos, una trampa mortal de la Nueva Era: Cómo eludirla”, es mi libro que prometí citar: tiene 250 páginas, y dedico 95 de ellas, a defender nuestro bello idioma de estos atrevidos e insolentes atropellos, cometidos en nombre de la supuesta “igualdad”, promovida por el comunismo ya derrotado, caduco y obsoleto como doctrina, que estos audaces “operadores políticos” intentan resucitar para bien de ellos; y otras 21 páginas, en las que delato la pésima gestión del MEC, cuyos “proyectos” (provenientes de otros países) y aquí llamados “Reforma educativa”, están contribuyendo, desde hace lustros, a aniquilar la formación académica y patriótica del estudiantado paraguayo, a cambio de llenarse sus bolsillos los promotores de todas esas medidas mortíferas para la educación, y perjudiciales a nuestro país.

Todo progreso se forja a través de la educación. Yo confirmo mis denuncias contra la gestión del MEC, con noticias de la prensa, que propala denigrantes realidades referentes al Paraguay, hoy posicionado en el último puesto mundial en materia educativa. En la primera semana de noviembre-2010 informaron que nuestro país es “el más pobre de Latinoamérica”: y el progreso, lo repito, va de la mano con la educación.

¿Y van a seguir con lo del “Marco Rector” hablando de genitales cuando, como auténticos educadores, debiéramos estar educando en los valores, la familia, el patriotismo, gracias a una curricula que les permita a los educandos alcanzar una competitividad acorde con las exigencias del siglo XXI, y sacar a nuestra Patria de esta situación de pobreza académica y económica tan grave y vergonzosa?



En la próxima entrega comentarè sobre la siguiente pregunta:
¿Por qué se preocupan solamente de dos de las tantas “minorías” (los homosexuales y las mujeres), pidiendo que se respete la “diversidad”, la “multiculturalidad”, la situación “igualitaria”, la “no discriminación” etc. y no se habla de la “no discriminación entre ricos y pobres”, del derecho “igualitario” a gozar de la vida, pudiendo acceder a puestos de trabajo y al sistema de seguros de salud, etc.? ¿Por qué no se usa la @ entre ricos y pobres, sin discriminarlos, y escribir: “ric@pobre”?
¿Y por qué dicen el disparate de “no discriminar a las minorías”, siendo que no hay que discriminar tampoco a la mayoría, es decir, no hay que discriminar a nadie?

sábado, 27 de noviembre de 2010

(parte 2) Preguntas de respuesta imposible..., para los creadores del “Marco Rector de la Educación sexual” del MEC.

II. Las preguntas para los del MEC.

1. ¿Por qué “educación sexual”, en vez de “educación vial”?

Los accidentes de motos causan 1000 muertes al año. Y muchos de los que no mueren, que son miles, quedan discapacitados de por vida, llegando a formar, según diagnóstico de los especialistas, “una generación de minusválidos”, la mayoría jóvenes en edad altamente productiva, que pasan a ser ahora una carga, económicamente muy onerosa para el Estado, y para sus familiares que deben ocuparse de ellos mientras vivan. Los médicos de Emergencias Médicas calificaron los accidentes de motos, como “una verdadera epidemia”. En efecto:

Sumando las muertes ocasionadas por el Sida (600 al año), más el Dengue (4 al año), más la Fiebre Amarilla (2 al año) más la gripe A-H1N1 (13 al año) más los Abortos (37 al año), que totalizan 656 muertes al año, no alcanzan, ni de lejos, la cifra de las 1.000 muertes al año causadas por los accidentes de motos, sin contar esos miles que quedan discapacitados, pasando a ser carga pública, como dijimos más arriba.

Es absurdo, entonces, teniendo a la vista esta verdadera epidemia, desatenderla, para ocuparse de otros asuntos clarísimamente menos graves, y que no son epidemia (como el Sida y el Aborto). Esta actitud ministerial “no cierra”. Aquí, como lo hemos demostrado más arriba, hay un “gato encerrado”: USAR LA MENTIRA COMO SISTEMA ES LA ESENCIA DEL MARXISMO, Y DE LOS FALSOS DEMÓCRATAS, ADORADORES DEL DINERO.

El Sida y el aborto ¡son solo pretextos! Pretextos para disponer de una vía libre abierta al adoctrinamiento marxista sobre la perversa “ideología del sexo”. Con lo de las motos no se podría meter el tema del sexo en las escuelas para sembrar su doctrina marxista, violenta, estupidizante y destructiva. Por eso buscaron esa otra puerta: la “supuesta” y “terrorífica” epidemia del Sida en “niñas, niños, adolescentes y mujeres”.

Curiosamente se involucran también otros Ministerios, en tan “patriótica” lucha, que son “Salud”, “Mujer” y “Adolescencia” (como dicen ahora en su jerga para abreviar).
Dichos ministerios, tienen también gravísimos problemas dentro del ámbito de sus funciones específicas, que son muchísimo más graves que el Sida y los embarazos, y que aún no los han resuelto: paradójicamente, montan toda una logística aparatosa, para encarar dos problemas menores que no afectan al desarrollo nacional, descuidando la epidemia de las motos, que sí nos afecta, y gravemente, tanto a las arcas del Estado, como a la Salud pública y Familiar.
Voy a señalar ahora cuáles son esos problemas específicos del área de: “Salud”, “Mujer” y “Niñez y Adolescencia”, aparte del ya citado de las motos: 1.000 muertes al año.

-El tabaquismo: mata 1.000 al año: cada vez más mujeres fumadoras, y adolescentes.
-En el parto: mueren 1.500 mujeres al año, por causas prevenibles (falta de recursos).
-En el parto: mueren 1.800 niños nacidos vivos, al año, por partos inseguros (sin insumos). -Post parto: mueren 5.000 niños antes de los 5 años, por falta de asistencia y de vacunas.
-Alcoholismo, drogadicción, violencia juvenil, obesidad: Van en aumento, y constituyen letales epidemias imparables. El 65% de las tragedias del tránsito se deben al consumo de drogas o alcohol. Si las drogas y el alcohol conducen a accidentes fatales porque el joven conductor no puede manejar correctamente: ¿Podrá ese joven drogado o borracho, usar correctamente el condón o la pastilla, por más que se lo hayan enseñado en la escuela, acorde con el Marco Rector, donde se enseña el placer genital, pero no el placer de conducir sobrio?

Con respecto a las muertes por parto, el senador médico Dr. Carlos Filizzola, incesantemente persiste en querer meter en el Congreso “su” Proyecto (¡venido de la OMS, con el nombre de “Salud sexual y reproductiva”!), en favor del “aborto legal y seguro” en el Paraguay, en vez de, como médico, proponer otro, más acorde con su profesión de luchar por la vida y las necesidades reales de las mujeres embarazadas, con el nombre de “parto legal y seguro”, ya que el parto, por falta de atenciones, mata a 1.500 mujeres al año, mientras que el aborto solo a 37.

¡¡El parto de una madre paraguaya, digna de aplauso por su valentía de traer un hijo al mundo, no está protegido; pero el aborto de una irresponsable, embarazada por practicar sexo libre, sí lo está!!

¡Y mueren más mujeres a causa del parto inseguro, que del aborto inseguro en manos de empíricos, sin necesidad de ninguna ley que “lo haga seguro”! La mujer pobre, siempre abortará precariamente, con ley o sin ley. Y las que tienen dinero, lo seguirán haciendo en sanatorios seguros, con ley o sin ley. En nuestro país, se practican 10.000 abortos al año, sin ley. ¿Para qué la ley? Todo seguirá igual, con ley o sin ley, pese a la “postura” del senador Carlos Filizzola, que pretende hacernos creer que se preocupa por la vida de las mujeres que practican el aborto.

Llegamos a la conclusión, ante tanta “muerte protegida”, o pasada por alto, que la filosofía gubernativa es promover la muerte, no la vida: y eso coincide con la filosofía de los Organismos Internacionales promotores de la “cultura de la muerte”: ONU y OMS. Estos Organismos presentan una fachada de nobleza: por dentro son mentira, trampa, hipocresía y maldad absoluta. Por fuera: democracia. ¡Ya no son lo que eran!

Entonces: ¿Qué sentido tiene que el “MEC”, “Salud”, “Mujer”, etc., con gran seriedad y demostrando urgencia, pretendan hacernos creer que se interesan seriamente por la educación sexual? Proteger a la población del Sida y de la muerte por aborto, es solo el pretexto. Lo que busca, en realidad, es precisamente lo contrario: la muerte, necesariamente derivada del libertinaje sexual de adolescentes, de la destrucción de la familia, y de la marginación de los padres de la vida de sus hijos a partir de los 15 años de éstos.

¿No sería más sensato y saludable, si realmente se busca proteger la vida, crear un “Marco Rector de la Educación Vial, del Tabaquismo y la Droga”, por ejemplo? Pero los marxistas y los “demócratas” amantes del dinero fácil, no buscan esos valores: los usan de fachada solamente.



En la siguiente entrega comentaré la pregunta:-¿Por qué siguen diciendo “los niños y las niñas”, “todos y todas”, a pesar de que la Real Academia de la Lengua condena esa forma incorrecta de hablar?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

(parte 1) Preguntas de respuesta imposible..., para los creadores del “Marco Rector de la Educación sexual” del MEC.

I. Aclaración inicial.

Toda persona responsable de gerenciar algún emprendimiento, administrando los recursos monetarios y humanos disponibles para llevar a cabo dicha función, debe trazar, como primera medida, un riguroso plan de prioridades: es decir, determinar cuáles son las necesidades más importantes, para ocuparse de ellas con la máxima urgencia, y luego atender las demás, según su grado de importancia.
Eso no sucedió con el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), el cual, después de décadas de mantenerse abocado estrictamente a cuestiones curriculares referentes a la carga horaria, al sistema de evaluación y promoción, al calendario escolar, y a los días de preclases, entre otras tantas cuestiones académicas, sorpresivamente, “cayó en la cuenta” de que el objetivo urgentísimo y prioritario de este Ministerio debía ser, sin discusión ni dilación alguna, el abordaje del tema Sida y de los embarazos no deseados o abortos mal realizados, atribuidos por estos funcionarios, erradamente por supuesto, a que los padres no les hablan de sexo a sus hijos. Entonces el Estado – siguen diciendo - al darse cuenta de esta falla de las familias, toma esta responsabilidad en sus manos, con altruismo y patriotismo, para salvaguardar el derecho de los alumnos a la salud y al disfrute sexual que sus padres descuidaron. “Previniendo con educación” es el lema de la campaña ministerial, que nos informa que se empleará la educación como herramienta de lucha preventiva contra el Sida, los embarazos no deseados, o los abortos mal realizados.
Esto nos emociona hasta las “lágrimas”: ¡Cuánta “responsabilidad” e “idealismo” se aprecia en estos ejemplares ministros, cuyo patriotismo, digno de nuestros próceres, demuestra que son sinceros cuando dicen que llevan en su corazón el insólito deseo de dar la felicidad sexual a todos los niños y jóvenes, cuyos padres les negaron ese derecho.

Lamentablemente no se ocupan, con igual “generosidad, patriotismo y altruismo” de darles la felicidad estomacal a todos los niños y jóvenes, cuyos padres les negaron ese derecho.

Tampoco se ocupa, el “patriótico” MEC, de darles “a niños, niñas, adolescentes y mujeres” (según su ridícula expresión tipo “cliché” - como si en niñas y adolescentes ya no entraran “mujeres”-), tan siquiera, la felicidad intelectual, es decir, una formación académica de calidad, en lugar de esa repugnante “información genital” que pretenden darles; o de ofrecerles escuelas que no se caigan a pedazos, o un techo digno para no tener que recibir clases a la intemperie y con los deditos duros, por estar soportando, bajo “el árbol de clase”, 4 grados de frío; o de brindarles recursos para evitar tanta deserción escolar, o de actualizar sus programas de la “Reforma Educativa” fracasada, que solo sirvió para arrojar a la sociedad una enorme cantidad de jóvenes bachilleres a los que alguien, con justeza, calificó de “minusválidos intelectuales”, porque les caracteriza la ignorancia y la discapacitación para trabajar en nada: Bachilleres que ignoran lo que son los puntos cardinales, o quién fue Homero, o Lutero; incapaces de aplicar la regla de tres simple, o decir qué es la aorta, o la reforestación, entre tantísimas otras preguntas cuyas respuestas debieran conocer.

Y sus padres, sacándose el pan de la boca, para que sus hijos se pudieran nutrir de conocimientos. ¡Vergüenza, cúbrete el rostro!

Y los del MEC, alegremente, y muy sueltos de cuerpo, pretenden enseñarles ahora ¡“Educación sexual”! Van a sumar, a toda la tragedia de la ignorancia de nuestros maltratados hijos, la cuestión de la educación sexual, tan intrincada e improcedente, en el contexto de la mencionada tragedia académica, con el propósito explícito de adoctrinarles sobre el placer y el aborto, y que somos “diversos” y “diversas”, y que “la homosexualidad es normal”…etc.

¡¡Por favor!! No son capaces de cumplir con su obligación de enseñarles aquello por lo que los padres y los contribuyentes pagan, con el sudor de su frente, y pretenden ahora destruirles ideológicamente, enseñándoles una antigualla, como lo es la fracasada, arcaica y errada ideología marxista de los “géneros”, y de la situación “igualitaria” dentro de la “multiculturalidad”, y otras tonterías anticientíficas, inventadas por políticos vencidos y caducos.

Ni saben nuestros alumnos cuáles son las principales etnias del Paraguay, y se les va a enseñar los derechos sexuales de las etnias, en un país “multicultural”, y “plurilingüe”, términos distractores que utilizan para camuflar sus reales propósitos. Además, no somos un país “plurilingüe”, ya que no hablamos muchas lenguas, sino solamente el castellano, y muy pocos ya el guaraní, y no se considera plurilingüe a un país por el hecho de que vivan en él muchos extranjeros que hablan su propio idioma.

Merecerían una demanda, o un juicio penal, o una huelga general en protesta contra este gravísimo atropello a los Derechos Humanos, por empeñarse en seguir cobrándonos para darles de comer basura curricular a nuestros hijos, cada vez más ignorantes, y académicamente minusválidos por la tragedia educativa causada por el MEC.

Es que darles calidad educativa cuesta mucho dinero; en cambio darles la información genital de la ideología marxista, no cuesta un peso, y el gobierno sale ganando votos.


Hay que tomar en cuenta que tantos jóvenes “premiados” con el placer del sexo libre, PUEDEN VOLCAR ELECCIONES. Eso es lo que le interesa al gobierno: no el sexo.

Además, meter la ideología genital en las escuelas, es un logro internacionalmente planeado y, por lo tanto generosamente pagado a los operadores de la burocracia (los Ministerios), por los Organismos Internacionales y Fundaciones que se proponen destruir la moral tradicional y las familias.

Los otros objetivos, en cambio, serios y realmente urgentes, no tienen “sponsor” en ninguna parte del mundo. ¡Allí está el gato encerrado! Y ese gato es muy bien conocido por nuestras autoridades corruptas, cuyas faltriqueras, llenas de dólares sucios, les importan más que la educación real de nuestros “niños, niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres”, como incorrectamente reza el cliché de estos corruptos.

Pero esos dos problemas sanitarios: el Sida y los abortos, amén de no constituir cuestiones urgentes para el país, ni para la escuela, son problemas ubicados más en el campo del Ministerio de Salud que en el de Educación.

En efecto: la falta de Educación Vial, por citar un ejemplo, produce tantos accidentes fatales de motos, provocando ¡diariamente! un número alarmante de muertes y de discapacitados, que supera de lejos a las que ocasionan el Sida y los abortos.

Existen, además, otros asuntos sumamente graves, y por ende prioritarios, ¡en el área específica de la educación!, los cuales son desatendidos, como el paupérrimo nivel de conocimientos de los egresados de secundaria, o la miserable “capacitación” de los actuales y futuros docentes, que nos brinda la vergüenza nacional del aplazo masivo, cada año, de los postulantes al magisterio.
El Sida y los embarazos, lo repetimos, le corresponde más específicamente al ministerio de Salud que al de Educación.

Que el MEC se ocupe, como lo proclama su lema “Prevenir con educación”, de los problemas sanitarios, resulta tan chocante, como que el Ministerio de Salud se ocupe de “Prevenir con salud” los problemas del analfabetismo, y de la ignorancia supina de los egresados del sistema educativo. No hay lógica. Y cuando no hay lógica, el planteamiento de cualquier Proyecto absurdo puede atribuirse a una de estas dos causas: el desconocimiento de la realidad; o la ocultación de otros fines detrás de dicho Proyecto.

En el primer caso, se es víctima de la ignorancia; en el segundo se está incurriendo en el fraude y la mentira. En ambos casos, los citados funcionarios del MEC, por causa tan graves faltas, quedan definitivamente inhabilitados para gerenciar proyectos que requieren estar libre de esas culpas, porque deben ser conocedores y honestos.

Demostraré la ausencia de ambas virtudes en los impulsores de este Proyecto, pretendidamente educativo.
A los efectos, les formularé algunas preguntas, que no las podrán responder, honestamente, ninguno de ellos. Fingirán hacerlo, pero no convencerán, demostrando así su ignorancia.

Cada pregunta irá acompañada de un comentario mío, más o menos extenso, cuya finalidad es “ilustrarles mejor” a los “proyectistas” del Marco, acerca de la gravedad de cada asunto planteado en las preguntas; y, sobre todo, alertar a los lectores –padres o educadores preocupados- acerca de la catástrofe que nos afectará si no les decimos:

“¡Basta, señores: no les permitiremos destruir a nuestros hijos!”

En la próxima entrega comenzaré con: Las preguntas para los del MEC.