Queridos amigos y lectores:
Acabo de enviar unas vehementes reflexiones
acerca del disparate expresado por el senador Adolfo Ferreiro con respecto a la
Biblia.
Él piensa que difundir la Biblia, o celebrar el
"Día de la Biblia", como se hizo en dos municipios de nuestro país, es una
expresión de intolerancia, y fuera de lugar en un "Estado laico", ¡aunque Paraguay no es un Estado laico!
Antes de apagar mi computadora
me encontré con esta sorpresa que, como todo lo que ocurre, no fue una casualidad.
LES INVITO A LEER Y A REFLEXIONAR EL HERMOSO ARTÍCULO QUE SORPRESIVAMENTE ENCONTRÉ.
Por eso comparto con ustedes tan grata sorpresa.
Cordiales saludos:
Dr. Francisco Oliveira y Silva
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Setiembre es el ¡Mes dedicado a la Santa Biblia!
Setiembre es el mes de la Biblia y la Iglesia Católica llama a la población a reavivar su compromiso con la Palabra de Dios.
Durante todo el mes de septiembre,
la Iglesia celebra el mes de la Biblia.
¿Por qué celebramos la Biblia en este mes?
Para nosotros, los Cristianos Católicos, septiembre es el mes de la
Biblia porque el día 30 de septiembre es el día de San Jerónimo, el
hombre que dedicó su vida al estudio y a la traducción de la Biblia al
latín. San Jerónico nació en Dalmacia, cerca del año 340 y murió en
Belén el 30 de septiembre de 420. San Jerónimo tradujo la Biblia del
griego y el hebreo al latín. La traducción al latín de la
Biblia hecha por San Jerónimo, llamada
la Vulgata
(de vulgata editio, "edición para el pueblo"), ha sido hasta la
promulgación de la Neovulgata en 1979, el texto bíblico oficial de la
Iglesia católica romana.
En este mes, la Iglesia Católica llama a la población a reavivar su compromiso con la Palabra de Dios.
La Nueva Evangelización nos exige este conocimiento de la Palabra
para afrontar los nuevos desafíos. En una realidad que cambia
constantemente y es necesario sembrar en ella la semilla del Evangelio,
para que el mensaje de Jesús llegue a ser una interpretación válida,
comprensible, esperanzadora y relevante para la vida del hombre y de la
mujer de hoy
La intención, es que, durante este mes, en todas las comunidades
cristianas o grupos familiares, se desarrollen algunas actividades que
nos permitan acercarnos mejor y con más provecho a la Palabra de Dios
La palabra de Dios se configura como alimento espiritual para la vida
de todo Cristiano. Los mensajes, parábolas y vivencias contenidas en la
Biblia nos permiten entender y comprender la gran obra de salvación de
Jesucristo.
¿Qué nos dijo el Papa Francisco acerca de la Biblia?
"Nosotros los cristianos tenemos que
tener un único objetivo en nuestra vida de fe y es poner la Biblia en el
centro de nuestra vida cristiana para que ella sea una brújula, pero
también para que ella sea como la primavera de nuestra vida espiritual,
para que ella sea la que nos indique el camino a seguir, pero sobre todo
porque como decía San Jerónimo: quien desconoce la escritura desconoce
la persona de Jesús", expresó el padre Francisco.
¿Qué nos dice el Catecismo?
La Biblia es alimento de la vida espiritual, y todos los cristianos
deben tener un fácil acceso a la Sagrada Escritura (Cat. 131). Es el
alma de la teología, la predicación y la catequesis (Cat. 132)
La Iglesia recomienda la lectura “asidua” (frecuente, cotidiana) de
la Sagrada Escritura. Desconocerla, es desconocer a Jesús. En cambio,
quienes la disfrutan, adquieren la mente de Cristo (Cat. 133. Comp. 24)
Esperemos que el
Espíritu
Santo haga que algunos de estos elementos nos toquen la mente y el
corazón, y nos ayuden a acercarnos al libro más leído en la historia de
la humanidad, en el cual el Padre Celestial sale a dialogar con sus
hijos (Cat. 103), y del que se conservan los manuscritos más cercanos al
original. Y a través de él conocer, amar y seguir a Jesús, que es lo
propio del cristiano.
¿Qué nos dijo San Juan Pablo II acerca de la Biblia?
"Los católicos durante el mes de
septiembre debemos dedicarlo a impulsar el conocimiento y divulgación de
los textos bíblicos con mayor énfasis, ya que quien se llame cristiano
tendría que conocer la historia de la salvación y la Palabra de Dios,
interpretadas auténtica y fielmente por el Magisterio de la Iglesia."
Algunas recomendaciones para leer la palabra de Dios y sacarle el mejor provecho
Lectio Divina:
Es una celebración de la Palabra que se remonta a tiempos antiquísimos y
su método se atribuye al monje Orígenes. Se puede celebrar en
comunidad, en familia o de modo individual. La Lectio Divina o lectura
orante de la Biblia consiste en el estudio de la Palabra en un dialogo
íntimo con Dios.
- Lectura del texto Bíblico, relectura, búsqueda de términos complicados y reconstrucción imaginaria de los hechos tal y como son descritos letra a letra.
- Meditación. Consiste en el análisis del mensaje de Salvación que el texto ofrece y la enseñanza para la vida que contiene.
- Oración. Es la respuesta que das a Dios después de
haber escuchado su Palabra, el ofrecimiento de tu vida y la solicitud de
su misericordia siempre en sintonía con el mensaje leído.
- Contemplación. Es la cuestión de interiorizar el
mensaje, es preguntarse que quiere Dios de mi con este mensaje de
Salvación, ¿a qué voy a comprometerme?. Si la Lectio Divina se hace en
casa, se recomienda estar libre de distracciones y crear un clima de
santidad; realizarlo frente a un crucifijo, con una vela encendida y
comenzando con un acto penitencial y la invocación al Espíritu Santo.
Recomendaciones para leer la Biblia
- Orar al Espíritu Santo para recibir su luz y entendimiento.
- Leer con humildad, no pretendiendo tenerlo ya todo entendido.
- Interpretar según la Iglesia. La humildad exige que se pregunte y estudie.
- Leer la Biblia con frecuencia para beber mas de la fuente.
- Leer con el fin de amar y obedecer mas a Dios y amar mas al prójimo
- No buscar en la Biblia ciencia natural sino un mensaje espiritual.
Pregunta en tu parroquia que actividades se
desarrollarán durante este mes e intégrate a las celebraciones, retiros
espirituales, sesiones de estudio, etc. que te ofrezcan, no desperdicies
nada de la riqueza que puedes llegar a poseer en el estudio de la
Biblia en el seno de la Iglesia que la escribió.
Es tan grande el poder y la fuerza de la palabra de Dios, que
constituye sustento y vigor de la Iglesia, firmeza de fe para sus hijos,
alimento del alma, fuente límpida y perenne de vida espiritual.
Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica
Con información y aportes de Catholic.net y Corazones.org