La masonería proclama desde tiempos inmemoriales, la
existencia de un principio Creador, que ha dado un orden matemático al
universo y que se le ha dado el nombre de G:.A:.D:.U:.(Grande Arquitecto Del
Universo). Ellos usan los puntos (.) con este signo :.
La masonería no impone límite alguno a la libre
investigación de la verdad ya que este es uno de nuestros preceptos,
para garantizar lo anterior, exige a todos y cada uno de sus miembros
sin importar raza, nacionalidad, creencia tanto política como religiosa,
una absoluta y verdadera tolerancia.
La masonería prohíbe en sus Tall:. toda discusión
política o religiosa y acoge a todo profano, lo único que se pide es que
sea hombre libre y de buenas costumbres.
La masonería tiene por fin combatir la ignorancia
bajo todas sus formas, es una escuela de regeneración, cuyo programa es
el de obedecer las leyes del país, vivir con honradez y con honor,
practicar la caridad en todas sus formas, amar al prójimo, ya que este
es nuestro más sagrado precepto que nos marca el camino y trabajar sin
descanso en bien de la humanidad.
Aquí primero tenemos que velar por
nuestra familia: la gran familia masónica, que incluye a nuestras
mopses, a nuestros sobrinos y sobrinas.
La masonería enseña como debe el masón
dominar las pasiones, los vicios,
las ambiciones, el odio, los deseos de venganza, todo esto que oprime
al hombre y lo hace esclavo de sí mismo y de su prójimo. Ese es el arte
real de la verdadera cantería.
La masonería ayuda al hombre a reforzar su carácter, a
mejorar su visión moral y espiritual, a ensanchar su horizonte mental y
lo más importante a ser un varón de una sola mopse.
La masonería hace de un hombre bueno un hombre
mejor. Para conocerla hay que vivirla y practicar sus postulados y no
convertirse ni en ratones de biblioteca ni en repetir como loros lo que
otros han dicho. La masonería es una escuela de regeneración
eminentemente práctica.
La masonería perfecciona a sus miembros mediante la
práctica de planchas de suficiencia y trazados de arquitectura.
Trabajos que deben ser prácticos y que sirvan a otros masones a seguir
sus pisadas.
La masonería debe ser de mente abierta y lo será
cuando sus miembros así lo sean. Enseña a través de su simbolismo que
la transmutación de nuestra parte carnal trae paz, libertad y por último
inmortalidad.
PUNTO DE VISTA MASÓNICO
La masonería tiene como su emblema la libertad, la
igualdad y la fraternidad. Es discreta pero no secreta. Emplea en sus
ceremonias instrumentos, símbolos y términos tomados de la albañilería
que va más allá de la construcción del Templo de Salomón.
A nuestras
reuniones le damos el nombre de Tenidas y las celebramos en Templos o
Talleres. A veces se les da el nombre de Altares. Tiene varios
ritos,
pero el más conocido y practicado es El Rito Escocés Antiguo y
Aceptado.
A las asociaciones locales se les llama logias que son
independientes unas de otras, que tienen su carta constitutiva. Se
reúnen en Logias Capitulares, Grandes Logias, que a su vez constituyen
los Grandes Orientes.
En ellas los Sefaraditas miembros de La Nación
Hispano Portuguesa del Caribe pudieron practicar su judaísmo sin la
interferencia de la iglesia de marras, fuimos Co – fundadores y
levantamos columnas a lo largo del Caribe.
Ha sido condenada por los
Papas, especialmente por León XIII en su "Humanum Genus" y con
anterioridad por Clemente XII en su "In Eminenti".
Pero a nosotros ni nos
quita ni nos pone, eso hace que seamos una institución bien interesante
para la humanidad. Que El Grande Arquitecto del Universo guarde y
proteja a todos los FF:. MM:. A sus mopses, a sus sobrinos y a sus
sobrinas donde sea que nos encontremos.
OPINIÓN PERSONAL
Desde el Grado de Aprendiz hasta el Grado más
elevado, el de Ilustre Soberano Gran Inspector General, la masonería
impone una condición, sin la cuál nada se le concede al aspirante, esta
es que tenga una reputación de honor y una probidad incontestable.
La
masonería no es una religión, no tiene culto, su doctrina entera se
encierra en esta bella prescripción: AMA A TU PRÓJIMO. Y es que el amor
al prójimo está ligado al amor a Dios.
Según Magíster, la masonería
reconoce la existencia de una Jerarquía Oculta, una Fraternidad de
Sabios y Maestros, que a través de las edades se ha manifestado en las
sociedades humanas.
A esta fraternidad la masonería le llama comúnmente
la gran logia blanca. Debemos a esta Jerarquía Oculta, formada por
Sabios y Maestros de todas las épocas, el primitivo y continuo
establecimiento de todos los Misterios y de todos los cultos, en sus
formas más antiguas, así como de la institución masónica, y de todo
movimiento progresista y libertador.
Elevar y libertar a las
conciencias, conducir a los hombres desde las tinieblas de la ignorancia
y de la ilusión a la luz de la verdad, desde el vicio a la virtud,
desde la esclavitud de la materia a la libertad del espíritu, ha sido y
es constantemente la finalidad de estos Seres Superiores, de estos
verdaderos Maestros Desconocidos y Filósofos Incógnitos del mundo.
APLICACIÓN PRÁCTICA
La
masonería enseña a sus obreros a labrar la piedra, es decir ser buenos
canteros, por medio de unos útiles de trabajo.
Aprendiendo a trabajar
los instrumentos que nos dota la masonería, aprenderemos a vivir dentro
de normas superiores, pero trabajando concientemente.
A nosotros se nos
dio el libre albedrío y somos nosotros los que hemos de escoger el
camino sea este bueno o malo, podemos cambiar nuestra existencia y todo
lo que nos rodea. A medida que desbastamos y cincelamos nuestra P:. B:.
I:.
Con los útiles de cantería que nos ha dotado la masonería, vamos
ganando virtudes y vamos liberando esencia, vamos construyendo eso lo
que nosotros los masones rosacruces gnósticos hemos denominado como
alma, vamos moldeando en esta existencia lo que será nuestra próxima
encarnación. Las viejas faltas y caídas se convertirán en los tres,
cinco y siete escalones y más de ascenso hacia una mayor perfección.
La masonería da plena libertad a sus obreros para que
trabajen su P:. B:. I:. Para ansiar esa libertad como masones: debemos
aprender a conocernos a nosotros mismos, a pensar como masones, a actuar
como masones y a sentir como masones, para poder empezar a desbastar,
cincelar, eliminar todas las impresiones que lleguen a nuestra mente y
transformar nuestras energías de la generación, para llegar algún día a
ser piedra cúbica en punta del edificio social que levantamos A:. L:.
G:. D:. G:. A:. D:. U:. “La masonería no cambia a la sociedad, el masón
si”.
RESUMEN
La masonería en la actualidad es una institución
liberal burguesa pero en sus comienzos fue una institución
revolucionaria, donde se gestaron los grandes cambios que ha tenido la
humanidad entera.
Es laicista pero no antirreligiosa, afirma la
libertad de conciencia, aboga por la tolerancia tanto política como
religiosa, apoya la autoridad de la razón y la verdad demostrada frente a
la revelada.
La masonería enseña a sus miembros a ser librepensadores,
es decir, reclama para sí la razón individual y una total independencia
de todo criterio sobrenatural en materia religiosa.
(Nota: ¡aquí ya choca de lleno contra el catolicismo que profesa culto a lo sobrenatural!).
La masonería
proclama que el G:. A:. D:. U:. le dio al ser humano la posibilidad de
actuar independientemente por propia voluntad y no por la acción de
causas externas ni por el mayor peso de unas razones sobre otras.
Los
principios masónicos de libertad, igualdad y fraternidad y lo que ello
implica hay que vivirlos en forma verdadera, no aplicando la doctrina
del ojo sino la doctrina del corazón.
La masonería es descrita como asociación de hombres
libres y virtuosos que viven en perfecta paz, armonía e igualdad, unidos
íntimamente por vínculos de la estimación, de la confianza y de la
amistad.
La masonería enseña como alcanzar la perfección de lo
perfecto, perfeccionamiento que sus miembros deben esforzarse en
alcanzar con fe, esperanza y caridad.
La masonería enseña a sus miembros a ser hombres de
espíritu, es decir, que tengan la habilidad de saberse relacionar cada
uno consigo mismos y con su prójimo.
La masonería no hace consistir la religión en solo
ritos y dogmas, sino también en la sana moral, en la práctica de la
caridad y en toda especie de virtudes, persuadidos de que el G:. A:. D:.
U:. Ha creado a los hombres para amarse y servirse mutuamente.
La masonería enseña que debemos ponerle límite a
nuestros instintos que no podemos controlar, para que no vayamos a caer
al nivel del animal irracional y nos vayamos dejar esclavizar por sus
apetitos si es que queremos conservar la dignidad de ser hombres libres.
La masonería enseña a sus obreros a ser hijos
sumisos, buenos padres, esposos fieles, amigos sinceros y leales,
hombres honrados y de palabra, jueces íntegros y compasivos,
trabajadores esclavos de su palabra y de su deber, a ser generosos sobre
todo con los débiles y desgraciados sin caer en el vicio de la
disipación, a ser imparciales y justos en toda ocasión, a tener siempre
presente que todo hombre es hijo de Dios, y por consiguiente
considerarse como de un origen común.
En la masonería existen diferentes ritos para practicar la sana moral y
las virtudes masónicas,
sin embargo el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que consta de treinta y
tres grados, en los cuales se va progresivamente desenvolviendo con el
mayor acierto y circunspección el francmasón, es el que más se práctica
en el mundo.
En la masonería del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
existen tres grados simbólicos, quince grados de perfección, doce grados
filosóficos, y tres grados administrativos.
El integrante de la
logia simbólica del Paraguay, Euclides Acevedo, afirmó que la masonería
no es una religión y no compite ni rivaliza con nadie. El obispo Claudio
Giménez criticó a ese sector porque dicen ser católicos para ganar más
adeptos. Fue durante la misa central en honor a la Virgen de Caacupé.
Euclides Acevedo lamentó la homilía
realizada este domingo por el obispo Claudio Giménez, dijo que no fue
muy clara y contradice la línea política establecida por el papa
Francisco.
Monseñor dijo que los masones mienten al decir que son
católicos para ganar adeptos.
“Yo soy católico de términos jurídicos
porque me bauticé y milité mucho en el catolicismo, sobre todo cuando
estaba en el Colegio Jesuita del Cristo Rey. Puedo decir que soy un
cristiano convencido”, dijo Acevedo, uno de mayores exponentes de la
masonería en Paraguay.
Cuestionó que la apertura y tolerancia del Sumo Pontífice no se compadece con lo expresado por el obispo Giménez.
“Lamento mucho que los católicos no
tengan una orientación muy clara. Qué van a entender de la masonería la
mayoría de la gente que estaba ahí en el patio de la Virgen”, manifestó a
radio Monumental 1080 AM este lunes.
Acevedo aclaró que la masonería es una
institución filosófica, filantrópica y política porque está interesada
en la situación de la sociedad y del Estado.
“No es una
religión,
estamos en contra del fanatismo porque nuestro principal adversario es
la ignorancia y en la ignorancia se funda el fanatismo".
También aclaró que este sector no
compite ni rivaliza con nadie al tener en su seno a librepensadores que
buscan la libertad, la fraternidad, la igualdad y la verdad por la vía
del método científico.
(Nota: aquí ya se opone a la religión cuya Fuente es la Revelación, y no "el método científico").
Negó que la logia tenga poder, como piensa la sociedad y que encubran a sus miembros involucrados en hechos ilícitos.
“Mucha gente cree que nosotros
amparamos, protegemos y le damos sombrilla al delito, y eso no es
verdad.
(Nota:
Señor Euclides: Los Jueces Masones de la Suprema Corte de Justicia, alguno de ellos
vinculado al narcotráfico, al igual que algún senador o diputado masón,
igualmente metido en cosas turbias o en graves delitos y latrocinios, ¿también tienen alta moralidad y rectos principios, y carecen de poder, o más bien cometen abuso de poder de manera escandalosamente discriminatoria?).
"En este país está muy vigente la cultura de la
sospecha y la
gente prefiere la sospecha antes que la verdad, porque permite la
subjetiva especulación y la verdad obliga a tomar un posición”, indicó.