Queridos amigos y lectores:
Toda auditoría, fiscalización, intervención o, eufemísticamente, "visita" realizada con dichos fines, necesariamente genera reacciones, resultados, y novedades, esperados o no, agradables o dolorosos, acordes o no con los objetivos perseguidos por dicha intervención.
Es de público conocimiento la noticia de que la Diócesis de Ciudad del este, hasta hoy regida por Monseñor Rogelio Livieres Plano, ha sido "visitada" por dos eminentes purpurados, un cardenal y un obispo, enviados por el Papa Francisco, con una clara consigna: apagar un incendio mediático que estaba destrozando la imagen de la Iglesia Católica en Paraguay.
Dicho evento pernicioso había sido desatado por Monseñor Livieres,
al atacar públicamente al Arzobispo, Monseñor Pastor Cuquejo, tratándolo
de "homosexual", "sin pruebas concluyentes", según lo
declaró el propio obispo acusador. Lo hizo como feroz reacción contra
este último, por la decisión de reabrir las investigaciones sobre
supuestos actos de abuso sexual y pedofilia del cura Carlos Urrutigoity, que Livieres cobija en su Diócesis hace unos años, como Vicario, y al cual se refiere, como "mi sacerdote".
TAL PARECE QUE LIVIERES CREE QUE EN PARAGUAY HAY DOS IGLESIAS CATÓLICAS:
-
La de "su" Diócesis de Ciudad del Este.
- Y la de los malos católicos: la de la "CEP".
En la entrevista de "Mina en Domingo", del 6 de julio de 2014, él manifestó que, en su Diócesis de Ciudad del Este él mantiene la
doctrina tradicional de la Iglesia, mientras que en las demás diócesis los
obispos predican una doctrina diferente a la católica, basada en la Teología de la Liberción.
Pese a la mediación de Monseñor Claudio Giménez, en su calidad de
Presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), en un intento de
que Livieres dejara de seguir "echando leña al fuego", y de
haber obtenido de él dicha promesa, la misma quedó en la nada, y
Livieres siguió haciendo declaraciones infundadas y bochornosas contra
el Clero en otro programa de Televisión.
Este escandaloso incumplimiento de lo acordado, sumado a innumerables denuncias formuladas, años atrás, por distintos Movimientos de laicos de aquella diócesis, en contra de Rogelio Livieres, hizo que el Vaticano decidiera intervenr esa diócesis.
Rogelio
Livieres minimizó, desde el comienzo hasta el final de la intervención,
la naturaleza de la misma, dando a entender en sus declaraciones, que se trataba simplemente de una visita que él mismo había solicitado años atrás.
Sin embargo, a muchos les extrañó la "coincidencia" del supuesto cumplimiento de aquel pedido, con la escandalosa violencia mediática desatada por él recientemente.
De
cualquier manera, minimizando siempre la trascendencia de la
intervención ordenada por el Vaticano, Livieres siguió insistiendo:
“Esta visita tiene por objetivo corroborar nuestras finanzas. Lo
que hacen es ver cómo funciona el seminario, en cuanto a la formación y mandan un informe a Roma que, al cabo de un tiempo,
manda sugerencias". (1)
Pero la opinión pública y la prensa veían otra cosa muy distinta:
“Los
enviados del Papa Francisco son dos sacerdotes con amplia experiencia tanto en
temas ligados a la lucha contra la pedofilia en la Iglesia Católica, así como
la organización de los seminarios.
El cardenal Santos Abril y Castelló (79),
quien viene directamente de Roma, es un experto en finanzas y su figura tiene
un alto simbolismo contra la pederastia (Fuente: ABC Digital).
"En el seminario de Ciudad del Este se van a suspender por un tiempo las ordenaciones sacerdotales o de diáconos hasta que el Santo Padre pueda determinar", dijo Abril y Castelló en conferencia de prensa antes de retornar al Vaticano.
La Agencia Vatican Insider destaca lo siguiente:
"Aunque los visitadores no quisieron ofrecer detalles sobre el
resultado de sus pesquisas, el vicario para la Juventud de la diócesis
de Ciudad del Este, Jorge Miguel Martínez, precisó que cardenal “quiso
saber sobre los escándalos. Si había escándalos”.
El sacerdote, uno de los entrevistados por el purpurado,
reconoció que existen problemas de castidad entre los seminaristas.
“Aparte de los escándalos inventados por la prensa y de alguna
dificultad de castidad de algún seminarista pero de fuero interno, yo no
conozco a alguien que haya tenido un escándalo así externamente”,
indicó, antes de justificar: “La situación en Paraguay es así: aquí, a
todo el mundo le cuesta la castidad porque, bueno, la cultura guaraní, y
la castidad nunca fue el fuerte de los paraguayos”.
Antes de continuar, deseo realizar dos obsevaciones a este sacerdote Jorge Miguel Martínez:
- 1. ¿Cuáles son los supuestos "escándalos inventados
por la prensa"? Tan grave acción debió ser objeto, en su momento, de
una tajante demanda judicial, cosa que jamás lo han hecho los supuestos
afectados, ni los responsables de aquella diócesis.
- 2. Como psicólogo he quedado sorprendido ante la extravagante afirmación de que : “La situación en Paraguay es así: aquí, a
todo el mundo le cuesta la castidad porque, bueno, la cultura guaraní, y
la castidad nunca fue el fuerte de los paraguayos”. ¡Verdadermente chocante, ridícula, espeluznante y ofensiva semejante afirmación! ¿De dónde sacó que "aquí, a
todo el mundo le cuesta la castidad"?
- 3. En efecto: ¿En qué Congreso, artículo, o libro de Psicología se comunicó tan extraña "novedad"? En ninguna de dichas fuentes autorizadas se encontrará respaldo para semejante disparate.
- 4.
De modo que tal afirmación no pasa de ser infantil y aventurada, como
para "justificar" o "aminorar" la culpabilidad de los pecados contra la
castidad existentes en el seminario, hecho confirmado por el sacerdote,
pecados de los cuales él hace cómplice a "la cultura guaraní". ¿Simpático, no?
- 5. Las tendencias sexuales no varían de acuerdo al país: pero el dominio, o el descontrol de las mismas, varía de acuerdo al nivel de formación, espiritualidad, y educación de las personas. Cada habitante del planeta, en su fuero interno, es el único responsable de lo que haga con su sexualidad, y no su raza, su cultura o sus ancestros. De lo contrario la moral sexual debería ser más benévola para los paraguayos, como Lugo, Galaverna, y otros, ya que la "raza guaraní" anda de por medio. No es ético reducir casi a chiste tan grave problema sexual.
- 6. Esta aclaración la hago en homenaje a "la cultura guaraní" a la que el sacerdote Martínez, erradamente, la califica como sexualmente problemática. Esto se lo inventó él.
Continuando...
Resulta evidente que -a su llegada a Paraguay- Abril y Castelló ya
llevaba el decreto del Papa que manda a suspender todas las
ordenaciones. Si al final de sus indagaciones decidió entregar el
documento, fue porque reforzó los indicios de irregularidades que ya
habían sido enviados a Roma y que propiciaron la visita apostólica.
Monseñor Livieres no se rinde ante la evidencia
Interrogado acerca de tan severa medida tomada por el Vaticano, Livieres disparó lo siguiente:
"Recibí por escrito la disposición del Papa. Es una medida
precautoria que tomó el Santo Padre hasta tanto se aclare la situación,
porque, tanto la Conferencia Episcopal Paraguaya como la Nunciatura
habían enviado noticias pésimas, infundadas y calumniosas sobre
nosotros (¡Sigue disparando contra "la otra Iglesia Católica"!)Entonces el Papa me envía un papel en que me dice que suspenda las ordenaciones hasta tanto se aclare la situación".
Minimiza nuevamente tan grave disposición vaticana, tomándola como:
- "medida precautoria", suspensión de las ordenaciones
- calumnias infundadas de la CEP y del Nuncio (¡los malos!)
- simplemente escritas en un papel : "el Papa me envía un papel"
¡Como si al Papa pudiera engañársele con "calumnias infundadas"!
Preguntado si sus cuestionamientos a la Conferencia Episcopal y a la
Nunciatura se deben a que desconfiaron de su labor en la formación de sacerdotes, indicó:
- "Desconfiaron olímpicamente o usted cree que los enviados papales vinieron aquí de paseo".
¡Contradice aquí lo que dijo anteriormente, en (1)
Dijo que obedecerá la decisión papal como siempre lo hizo,
- "y tal como me señala el Papa en el papel"
(¡Y la sigue con lo de "el papel"!)El obispo manifestó que Santos Abril le dijo:
"Conociendo su espíritu de
obediencia y siempre atento a las indicaciones de la Santa Sede, confío
en que usted hará en este caso esto".
Y monseñor Livieres le contestó:
- "Por supuesto, encantado de la vida suspendo todo lo que quiera porque yo hago lo que quiere Dios y el vocero de Dios es el Papa. Pues, entonces, fenómeno".
Consultado si esta prohibición significa que era deficiente la
formación que hacían en su seminario, indicó que:
"La información que
envió el nuncio Eliseo Antonio Ariotti, en la que
incluye las publicaciones de los periodistas, que son pésimas, y sumada a
la información pésima de algunos sacerdotes y algunos obispos, eso junto
con el informe de la Nunciatura, originaron esta visita que a Dios
gracias terminó y va a terminar excelentemente bien".
Sin embargo terminó muy mal:
- Prohibir a Livieres ordenar más sacerdotes, hasta nuevo aviso,
- y destituirlo del cargo a "su sacerdote" y amigo Urrutigoity.
Consultado por Vatican Insider si aceptaría su remoción de la Diócesis, dijo que lo aceptaría sin ningún problema:
- "Por supuesto, encantado de la vida suspendo todo lo que quiera porque yo hago lo que quiere Dios y el vocero de Dios es el Papa. Pues, entonces, fenómeno".
Sin embargo se contradijo cuando sostuvo que:
-
"Solo la muerte y Dios pueden apartarme del cargo",
Es decir, hace un desafío al romano pontífice.
Cordiales saludos:
Dr. Francisco Oliveira y Silva