Queridos amigos y lectores:
No tengo preferencia por ningún órgano de prensa.
De
todos ellos voy seleccionando aquellas noticias y artículos que los
considero útiles para la causa cuya bandera enarbolo, que es la de la
consolidación de los valores culturales, espirituales y educativos, los
cuales constituyen el cimiento de la sociedad, del desarrollo nacional y
de la grandeza de nuestra Patria, madre de todos los paraguayos.
Me acaba de llegar un valiosísimo enlace que refrescó mi memoria: contiene un artículo que
nos permite recordar la nota Editorial, publicada EN TAPA, del diario ABC-Color, en fecha 7 de octubre de 2007, con el llamativo y muy agresivo título: "DEMOCRACIA PUTA". Dos palabras que golpean como una pedrada en el rostro. Pero "la verdad es de piedra", por eso duele.
Me quedé sorprendido y asombrado ante la profundidad de los conocimientos políticos de su autor,
cuyos análisis certeros acaban de ponerse en evidencia ¡CINCO AÑOS DESPUÉS!, en estas últimas semanas violentas, caracterizadas por los graves acontecimientos nacionales en materia política, de todos conocidos.
En estos días aciagos para nuestra República, y coincidentemente con el pensamiento expresado en aquella nota Editorial, ya
perdida en el pasado, en conversación con mi esposa, chilena ella,
amante de la democracia, tan entrañablemente vivida y practicada en su país, que
sufrió los horrores del gobierno comunista del ex-presidente chileno Salvador Allende, derrocado por un golpe militar encabezado por el Gral. Augusto Pinochet, le decía que yo había llegado a la conclusión de que "el Comunismo NO DEBIERA ADMITIRSE como partido legítimo en ninguna democracia".
La razón es esta:
¿cómo puede admitirse, en el juego democrático, a un candidato en cuya hoja de ruta, o modelo de Estado, figure el uso de la violencia y del derramamiento de sangre,
el adoctrinamiento y la ideologización, en aulas prostituidas, como
medios legítimos para lograr sus objetivos JAMÁS ALCANZADOS de aquella SUPUESTA IGUALDAD
ENTRE RICOS Y POBRES, que predica su doctrina y que vanamente prometen? Sacarle al rico para darle al pobre es un enfoque criminal de la justicia social.
¿Cómo darle carta de ciudadanía política a gente que admite dicha consigna y el asesinato como normales herramientas de trabajo?
El Comunismo ya fracasó en todo el mundo: ¿por qué seguir jugando con fuego, a sabiendas de que siempre uno termina quemándose?
Mi postura, manifestada en aquella conversación con mi esposa, y manifestada ahora en estas líneas, es que
debiera
prohibirse la competencia en la carrera política a toda Asociación,
Corporación, Lista o Partido, en cuya agenda figure la cultura de la muerte.
Ninguno de nosotros, por ejemplo, cobijará, compasivo, bajo el techo hogareño, a un asesino serial; ni, en el deporte, ningún árbitro permitirá
ingresar a la cancha a un equipo de fútbol cuyos integrantes vengan a
competir munidos de cuchillos bajo la casaca. ¿No les parece esto cierto, amigos?
Estos pensamientos, sencillos pero muy estridentes para los que defienden la "democracia a ultranza", acudieron
a mi mente
con ocasión del Juicio Político que terminó defenestrando al
Pontífice máximo del marxismo en Paraguay, escondido bajo la vestimenta de un Obispo católico: Don Fernando Armindo Lugo
Méndez.
Pero mi convicción terminó por consolidarse cuando, en tenebrosa
seguidilla de noticias sorprendentes e insólitas en nuestra cultura, la
prensa fue poniendo a conocimiento de la ciudadanía una serie de videos
que demostraban, patentemente, que
el gobierno de Lugo estaba en contubernio con el crimen, la violencia y el asesoramiento político de Castro y de Hugo Chavez. Este último acompañó las primeras horas de un Lugo "bueno y religioso",
recién ungido como Presidente de la República, en la localidad de San
Pedro, poniendo, también él, cara de inocente, sencillo y
solidario, que comparte el júbilo del amigo, y la promesa de progreso de los pobres, con los
campesinos de aquella región.
TODO AQUELLO FUE NADA MÁS QUE ENGAÑO Y APARIENCIA: Sólo ellos lo sabían.
Pero el Tiempo, implacable, se encargaría de desenmascarar a estos traidores.
¡Y fueron apareciendo las pruebas en extraños y espeluznantes videos!
En uno de ellos aparece el "compañero" de Hugo Chávez,
Nicolás Maduro,
canciller venezolano, intentando soliviantar a los altos mandos
militares del Paraguay, "ordenándoles" que saquen los tanques a las
calles, "sea cual fuere el resultado del juicio político".
Otro video muestra una sesión de
adoctrinamiento marxista, donde un instructor
enseña
estrategias criminales, y en el "aula" aparecen, entre los "alumnos",
el gobernador Pacová Ledesma y el senador Sixto Pereira, íntimos de
Lugo, teniendo por "compañeros de clase" a personas vinculadas con el
crimen y el secuestro, consumados, tal vez, como frutos esperados de las
enseñanzas recibidas en tan pestilente aula donde se predicó la muerte y
la violencia armada.
En otro video lo vemos a
Hugo Chávez mismo, BURLÁNDOSE DEL PARAGUAY, en
la persona de los senadores y diputados paraguayos, sobre los cuales
nosotros, por ser paraguayos, tenemos todo el derecho juzgarles y
condenarles
¡pero él no!, porque LA DEMOCRACIA NO PERMITE LA INGERENCIA EN ASUNTOS INTERNOS DE OTRO PAÍS.
Pero
¿quién le va a hablar de democracia a este repugnante dictador,
que pretende condenar el soborno siendo él un experto en esta materia,
con sus famosos "maletines" de obsequio a Cristina Kirschner?
¡El chancho hablando de higiene!
En otro material, con igual descaro y atrevimiento,
el presidente uruguayo Mujica, se permite igualmente BURLARSE DE NOSOTROS, de nuestra ignorancia y hasta de nuestro lenguaje, metiéndose, también él, a opinar y sentenciar acerca de nuestra vida política y de nuestras cuestiones internas.
Días pasados, yo lo tomaba a Mujica como un Maestro por la sabiduría de sus
palabras sobre la pobreza, y sobre la ecología: pero no es tal, por lo visto.
A veces las
apariencias engañan, y es de honestos admitir los propios errores.
¿Quién podrá tolerar que, a uno de nuestros seres queridos, un extraño venga a faltarle al respeto dentro de nuestro propio hogar?
¡Eso, sin embargo, es lo que han hecho estos abusadores!
Escuché que
irán apareciendo más videos.
Mis amigos: "tolerancia en el disenso democrático", es una cosa;
"permisividad ante atropellos a la democracia y a la dignidad de nuestro
pueblo", es otra cosa.
"Partidos políticos de los más divesos colores y
tendencias", es una cosa; "corporaciones criminales en la arena política",
es otra cosa.
Les acerco LA NOTA EDITORIAL DEL DIARIO ABC-Color, del 7 de octubre -2007, EN LA CUAL
EL EDITORIALISTA PARECIERA ESTAR HABLANDO, NO SOLO COMO UN HÁBIL ANALISTA POLÍTICO, SINO COMO UN VERDADERO "PROFETA".
Debajo de la página original
va el texto y el link para poder leer, con absoluta nitidez, este documento que
MERECE PASAR A LA HISTORIA.
Cordiales saludos:
Dr. Francisco Oliveira y Silva
P.D. Me permití
resaltar en negritas algunos párrafos demasiado concordantes con el gobierno del depuesto Obispo-Presidente, que capitaneaba una supuesta
"Alianza patriótica para el cambio", la cual no era más que el escondite de un proyecto
castro-chavista bajo ese mentiroso nombre.
Democracia
puta
En estos días actuales
las democracias latinoamericanas pasan por una dura prueba, pues con los mismos
mecanismos de competencia electoral libre y plural algunos líderes izquierdistas
que ganan elecciones se hacen del poder legítimo y desde el día siguiente de su
triunfo comienzan a ejecutar sus proyectos de acabar con el sistema político
mediante los cuales accedieron su mando. La eliminación de las normas que
limitan el período presidencial es su primera meta a
conquistar.
Tienen la intención de eternizarse en el poder y, con
ello, reventar la democracia entendida como la rotación permanente de proyectos
políticos y de personas. Pretenden excluir para siempre a todo el que no esté
adherido a su partido. Construyen dictaduras
con fórmulas 'democráticas' y, cuando se sienten fuertes y disponen de los
medios, inician el segundo plan: la exportación de su
'revolución'.
Internamente, su primera víctima son
las Fuerzas Armadas, de la cual se excluye a todo militar que no merezca la
completa confianza del nuevo único líder. Una purga general despoja a las
Fuerzas Armadas de
los jefes y oficiales institucionalistas, dejándola a cargo de 'los leales'.
Después arremete contra el Poder
Judicial, realizando las mismas tareas depuratorias para
luego, ya con los principales resortes controlados, iniciar el proceso de
desmantelamiento de la prensa no alineada y la supresión progresiva de la
libertad de expresión.
El resultado final de este
procedimiento es la anulación completa, si no la supresión definitiva de toda
idea, doctrina, orientación partidaria o movimiento contrario a la ideología
oficial de la nueva dictadura. Sucumbe la libertad en todas sus formas
tradicionales y lo que resta es un pueblo indefenso sometido a sus nuevas
cadenas. Se confía en que el transcurso del tiempo borrará pronto el recuerdo de
la democracia anterior y el beneficio del goce de sus libertades y, entonces, un
pueblo atontado, obligado a trabajar para sobrevivir y para alimentar al
Partido, a reprimir sus dudas, inquietudes y oposiciones, acabará convertido en
un dócil rebaño de borregos, como bien recordamos los paraguayos que vivimos la
era stronista.
Este es el proceso en marcha
que vemos actualmente en el panorama político de Venezuela, Bolivia, Argentina y
Ecuador. En particular y más claramente en la primera, donde Hugo Chávez, con ya
una década de gobierno, se apresta a dar el golpe final haciéndose coronar
gobernante vitalicio imponiendo en el país una nefasta dictadura de corte
marxista al estilo del que triunfara y se impusiera en Rusia en 1917,
desconociendo el triste final que esos sangrientos regímenes tuvieron
después de seis décadas de explotar y oprimir a sus pueblos, asesinar a sus
adversarios y poner en grave riesgo la paz mundial.
Hugo Chávez, un dinosaurio que surgió de las cavernas más oscuras
de la historia, está a punto de convertirse en amo y señor definitivo de la
suerte de su pueblo y de los cuantiosos recursos económicos de su país,
excluyéndose de toda competencia real y suprimiendo todo obstáculo que pueda
interponerse entre él y su proyecto de vitaliciado. Tiene, además, el dinero
necesario para comprar voluntades y pagar el precio de 'lealtades', dentro y
fuera de su país.
Chávez es un dictador, pero UN
DICTADOR MUY RICO; dispone hoy del poder absoluto de hacer con el dinero
producido por el petróleo lo que se le antoje; ya no tiene encima ninguna
contraloría, nadie a quien deba rendir cuentas. Con su gruesa petrobilletera
recorre ahora América Latina y financia partidos, movimientos, organizaciones
sociales y campañas electorales. Lo que no puede comprar, lo alquila o
neutraliza. Al gobierno argentino le compra bonos del tesoro de los Kirchner que
nadie quiere y así puede exhibir sus sonrisas de complicidad, aplausos y
abrazos, pasear libremente por ese país pronunciando encendidos discursos
llamando a la 'revolución popular' y haciendo otros teatros para exportar su
dictadura, entre los cuales figura en lugar prioritario su desesperada intención
de introducirse en el Mercosur para, una vez dentro de él, agilizar su
intervencionismo en la política interna de los países miembros, con los cuales
ya no tiene ninguna afinidad, porque mal que bien, en Brasil, Paraguay y Uruguay
continúan rigiendo principios básicos del estado de derecho, del régimen
democrático y de libertades públicas. Chávez va a pagar en efectivo por su
ingreso y tiene billetes a patadas. Quiere comprarles a Brasil y Argentina lo
más barato posible la legitimidad internacional que su pertenencia del Mercosur
cree le va a proporcionar. La pregunta que continuaremos formulando una y otra
vez es ¿para qué sirve el Protocolo de Ushuaia que pretendió establecer un
compromiso para todos sus estados miembros de conservar intactas las
instituciones democráticas? En este documento Argentina, Bolivia, Brasil, Chile,
Paraguay y Uruguay declaran que 'La plena vigencia de las instituciones
democráticas es esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre
los Estados Partes del presente Protocolo' (Art. 1) y se comprometen formalmente
a que 'toda ruptura del orden democrático en uno de los Estados Partes del
presente Protocolo dará lugar a la aplicación de los procedimientos previstos en
los artículos siguientes' (Art. 3).
¿Van
a admitir a Venezuela, cuyo dictador por anticipado ya se excluyó de dichas
cláusulas? ¿O lo van a admitir primero para luego aplicarle la 'Cláusula
Democrática'? El absurdo y el ridículo rodean a esta intención de prostituir al
Mercosur, pero está en marcha y solamente los parlamentarios brasileños y
paraguayos tienen en sus manos la posibilidad de impedir esta vergonzosa
deserción de los principios fundamentales declarados en nuestras cartas
fundamentales y tratados de integración.
A
los gobernantes actuales de nuestros países, que tanto cacarean su apego a la
democracia y a las libertades fundamentales, y que ciertamente gracias a ellas
alcanzaron el poder, ahora les tiemblan las rodillas y se les afilan los dientes
a la vista de la deslumbrante petrobilletera abierta de un rústico dictador
inescrupuloso, dispuesto a todo, incluyendo el soborno de los
'demócratas'.
Si nuestros presidentes del
Mercosur, aun sabiendo cuál es su obligación histórica con la defensa de los
principios y valores políticos que iluminan nuestros pueblos, son capaces
de venderse o de liarse en una relación adúltera con un dictador megalómano
surgido de las catacumbas de un pasado siniestro, tendremos que convenir que
nuestras democracias se venden como auténticas putas. No cabe ya una
calificación más dura para describirlas.
ESTA NOTA EDITORIAL ES PARA
LA HISTORIA.
http://archivo.abc.com.py/2007-10-07/articulos/362959/democracia-puta